domingo, 30 de junio de 2013

"...El que esté libre de pecado que lance la primera piedra..."

...Conserven, pues, la libertad, y no se sometan de nuevo al yugo de la esclavitud . Su vocación, hermanos, es la libertad. Pero cuiden de no tomarla como pretexto para satisfacer su egoísmo; antes bien, háganse servidores los unos de los otros por amor. Porque toda la ley se resume en un solo precepto: amarás a tu prójimo como a ti mismo. Pues si ustedes se muerden y devoran mutuamente, acabarán por destruirse...

... la libertad de expresión lleva consigo cierta libertad para escuchar...

Retomo mis publicaciones...,       un momento para pensar. A la luz de algunas lecturas, de eventos, de enseñanzas, de experiencias, no quería seguir escribiendo. Solo quiero rezar, pensar.
Pero quisiera hablara acerca de las explosiones de masas en todo el mundo. Repentinamente ahora todos 
se quejan, exigen, reclaman, enfrentan, etc. Turquía, Brasil, Egipto, España, etc. 
Y aunque muchas de las reivindicaciones son justas y parecen tener la simpatía de todos, las razones que las originan se vienen desarrollando por décadas.
Y aunque muchas de las reivindicaciones son justas y parecen tener la simpatía de todos, las personas que 
pudieran haberlas originado, son representantes de los pueblos, vienen de las mismas entrañas de aquellos 
que se quejan. 
Y aunque muchas de las reivindicaciones son justas y parecen tener la simpatía de todos, las exigencias 
contra representantes y gobiernos no son cumplidas por aquellos en masas.
Y aunque muchas de las reivindicaciones son justas y parecen tener la simpatía de todos, seguimos el "sistema". Desde que nacemos entramos en él, y vamos actualizando nuestros objetivos de acuerdo y para él.
Y aunque muchas de las reivindicaciones son justas y parecen tener la simpatía de todos, exigimos pero no 
hemos entregado nada.
Es cierto que existen corruptos, es cierto que este mundo vive más del "circo" y el "show", es cierto que las de-
sigualdades son notables. 
Pero no era así desde que tenemos memoria (por no citar historia). 
Pero no somos nosotros corruptos al usar papelería de la empresa. 
Pero no somos corruptos al pasar más gastos de los cometidos para ser reembolsados en nuestras empresas. Pero no somos corruptos tratando de pagar 8 cervezas, aún cuando tomamos 10.
Pero no somos corruptos lanzando basura donde nos da la gana. 
Pero no somos corruptos aprovechando la vida en un condominio cuando no hemos pagado nuestra parte.
Pero no somos corruptos dejando nuestro cargador de celular conectado aún cuando allí no está el celular cargándose.
Pero no somos corruptos ignorando aquel que necesita ayuda por hambre o sin hogar.
Pero no somos parte del "sistema maligno" añorando trabajar en transnacionales que acaban el planeta.
Pero no somos parte del "sistema maligno" si admiramos aquellos que nos llevaron a un desastre financiero.
Pero no somos parte del "sistema maligno" si no damos a nuestro hijos la información necesaria para que decidan y no solo parte de nuestros deseos y sueños. 

No quiero que se me malintrerprete: tenemos el derecho de exigir, pero no olvidemos nuestros deberes. 
Varias veces he citado a San Francisco de Asís, pero quiero recordarlo otra vez: lo mejor que podemos hacer por nosotros, por nuestra relación con Dios y por nuestra relación con el resto es ser buen padre, tío, trabajador, hijo, tía, amigo, etc.

Arriba dejé como siempre palabras de aquellos que son referencia en nuestras vidas y tienen, por supuesto, mejor forma de hacer sus ideas que yo.
El primero de los casos se trata de San Pablo en su carta a los Gálatas.
El segundo es Bob Marley.