He citado creo que una o dos veces a un columnista: Valetína Arenas Amigó, en este blog.
El día de hoy pude recoger otro de sus artículos que me ponen a pensar en la "naturaleza del hombre" y la teoría del quiebre de la razón que plantea otra presona que he citado en este mismo blog, Emeterio Gómez.
"...
UNA TESIS DE GRADO que resultó profética. "Ni prólogo, ni siquiera a manera de prólogo" quieren ser estas líneas. Son simplemente la presentación de una tesis de grado sobre Un Nuevo Concepto de la Empresa y la Distribución de sus Beneficios".
"Un temor colectivo parece proyectar su sombra sobre el futuro de los pueblos libres del mundo. Hambre, malestar social, guerras, esclavitud... y detrás de todo este telón no palpita más que una misma verdad: la mala distribución de las riquezas ha sido la causa de este instante crítico por el cual atraviesa la hisotria de la humanidad. Muchos pobres y unos pocos ricos, es la clave que descifra maravillosamente el panorama universal. Si los pobres fuesen menos pobres y los ricos menos ricos, no viviríamos ahora pendientes de una catástofre que amenaza acabar con el dinero de los ricos, con la libertad de los pobres y con la dignidad humana a que tienen derecho ricos y pobres".
"El sistema que vamos a tratar busca la paz mediante la justicia social porque tenemos que convencernos de que mientras haya hombres con hombre habrá guerra".
"Mientras una o dos naciones absorban todo el comercio y controlen toda la banca mundial habrá guerra. Mientras la ansias desmedidas de lucro no sean sustituidas por la justicia social y la caridad cristiana, la situación del mundo seguirá siendo grave. Los males o se acatan en sus causas o se acaban".
"La medida que sostenemos es avanzada y la tesis también. Para muchos será inaceptable. Sabemos que el capitalismo no lo va a entender porque "aparentemente" ataca su interés; sabemos también que el líder obrero tampoco aceptará una medida que si se aplicara pondría fin a su liderazgo. Nada de eso nos importa, porque esta tesis no busca defender intereses particulares sino el supremo interés de la Nación que, al fin de cuentas, es también interés de obreros y de patronos. En él tenemos puestos fijos los ojos, y para servirlo con sinceridad escribimos estas páginas que no tendrán, seguramente más mérito que éste".
"Si los patronos fueran un poco más generosos y los obreros más pacientes y confiados, la repartición de utilidades en las empresas cubanas abrirían una nueva era de paz social, aumentarían la producción y, como consecuencia, el bienestar nacional".
"Creemos que ha llegado la hora de decir con León XIII que las riquezas tienen una "función social" que cumplir y que es mucho mejor satisfacer este mandato de la moral por iniciativa propia que por imposición de un Estado Comunista. Los ricos de Hungría amaron tanto sus riquezas que vino el comunismo y se las arrebató de cuajo. Y los de Bulgaria, Checoslovaquia, etc., etc., lo mismo. Ahora, sin lugar a dudas, hubiesen preferido repartir las utilidades de sus negocios con sus obreros, pero ya es tarde. Con su capital también han perdido su libertad y muchas veces su vida. Ya no pueden repartir utilidades".
"Dios quiera que los hombres de negocios cubanos sean más inteligentes y más generosos, y prefieran dar por las buenas, lo que de otra forma podrían algún día perder por las malas".
NOTA: "Ensayo sobre un nuevo concepto de la Empresa y la Distribución de sus Beneficios". Tesis de grado del autor, La Habana 1950. Nueve años después Fidel se instaló en el poder.
"No estamos solos en el mundo ... nuestros actos o fracasos a la hora de actuar están unidos por un millar de hebras, hacia adelante y hacia atrás, con el organismo de la sociedad en que vivimos" Hans Litten, 1925
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martes, 9 de octubre de 2012
domingo, 3 de abril de 2011
VIVIMOS en un mundo narcotizado (Por el dinero y el poder) de Valentín Arenas Amigó
Quiero compartir con ustedes un artículo que fue publicado en el Diario 2001 de Caracas Venezuela de Valentín Arenas Amigó.
"...No hacemos referencias al consumo cada vez más extendido de la cocaína, la morfina y la marihuana identificadas como nocivas para la salud. Al menos hay conciencia del daño que hacen. Nos referimos más bien al poderío económico que funciona como una droga en los países capitalistas y al poderío político que es otra droga que se consume libremente en las dictaduras comunistas. La apetencia por el dólar, el euro o el bolívar hace que se desconozca el respeto debido a los valores superiores del hombre cuya dignidad, que nace de ser hijos de Dios, queda así relegada. El poderío político y económico total hace que se ignore también esa dignidad y esos valores humanos que justifica el comunismo haciendo creer que la justicia social es su meta cuando los beneficios sólo le llegan después a unos cuantos burócratas o nuevos oligarcas. En ambos sistemas de vida los valores humanos han sido relegados por valores materiales que lejos de promover a la persona humana la destruye. Pero como esto parece filosofía, vamos a confirmarlo en la vida real actual.
Quien duda que en las naciones de Occidente se practica la democracia como sistema político? Nadie lo duda, verdad, y si la practican es porque la consideran el mejor sistema. Por eso no se entiende por qué mantuvieron excelente relaciones con Hosni Mubarak durante 36 años y con Gadafi durante 42 años. Tendrá que ver esta política mantenida durante tanto tiempo con el petróleo cuyo valor económico y estratégico desplazó las libertades y derechos humanos tanto de los ciudadanos egipcios como de los libios? Preguntamos ¿por qué siendo ambos sistemas de vida contrarios a la dignidad humana Occidente le dio su respaldo y convivió tanto tiempo con esos autócratas?
Quien duda que los regímenes de la ex Unión Soviética, de la Europa del Este y Cuba izaron también la bandera de la justicia social para tomar el poder en nombre del pueblo que les creyó. Después la justicia, que es un valor humano como lo es también la libertad, fue olvidada y sustituida por regímenes que, drogados por el poderío, olvidaron su promesa de liberar a sus pueblos y hacer una justicia social que nunca llegó sino el hambre, la miseria y con ellos también la esclavitud. Cuando los soviéticos instalaron una base en la Isla de Cuba para tener a su alcance como objetivo a los Estados Unidos, que entonces era su enemigo, podía haberse sacado a Castro del poder pero se optó por cambiarles esa base por otra que Estados Unidos tenía en Ucrania. Negocio entre dos grandes potencias que defendían sus intereses. La contrapartida fue la esclavitud y el hambre para un pueblo durante 52 años. De nuevo la droga del poder prevaleció sobre los valores humanos como la vida, la libertad y la justicia.
Y para terminar, ahora mismo, la ONU se dilató demasiado para ir en la defensa del pueblo libio, que estaba siendo masacrado por un dictador con cara de matón. A eso le llaman “prudencia” pero revela una muy baja valoración de los derechos humanos en este caso del pueblo libio. Se repite el mismo error. El problema es privilegiar los VALORES humanos sobre el negocio y sobre el poderío y no el negocio y el poderío sobre los valores humanos..."
"...No hacemos referencias al consumo cada vez más extendido de la cocaína, la morfina y la marihuana identificadas como nocivas para la salud. Al menos hay conciencia del daño que hacen. Nos referimos más bien al poderío económico que funciona como una droga en los países capitalistas y al poderío político que es otra droga que se consume libremente en las dictaduras comunistas. La apetencia por el dólar, el euro o el bolívar hace que se desconozca el respeto debido a los valores superiores del hombre cuya dignidad, que nace de ser hijos de Dios, queda así relegada. El poderío político y económico total hace que se ignore también esa dignidad y esos valores humanos que justifica el comunismo haciendo creer que la justicia social es su meta cuando los beneficios sólo le llegan después a unos cuantos burócratas o nuevos oligarcas. En ambos sistemas de vida los valores humanos han sido relegados por valores materiales que lejos de promover a la persona humana la destruye. Pero como esto parece filosofía, vamos a confirmarlo en la vida real actual.
Quien duda que en las naciones de Occidente se practica la democracia como sistema político? Nadie lo duda, verdad, y si la practican es porque la consideran el mejor sistema. Por eso no se entiende por qué mantuvieron excelente relaciones con Hosni Mubarak durante 36 años y con Gadafi durante 42 años. Tendrá que ver esta política mantenida durante tanto tiempo con el petróleo cuyo valor económico y estratégico desplazó las libertades y derechos humanos tanto de los ciudadanos egipcios como de los libios? Preguntamos ¿por qué siendo ambos sistemas de vida contrarios a la dignidad humana Occidente le dio su respaldo y convivió tanto tiempo con esos autócratas?
Quien duda que los regímenes de la ex Unión Soviética, de la Europa del Este y Cuba izaron también la bandera de la justicia social para tomar el poder en nombre del pueblo que les creyó. Después la justicia, que es un valor humano como lo es también la libertad, fue olvidada y sustituida por regímenes que, drogados por el poderío, olvidaron su promesa de liberar a sus pueblos y hacer una justicia social que nunca llegó sino el hambre, la miseria y con ellos también la esclavitud. Cuando los soviéticos instalaron una base en la Isla de Cuba para tener a su alcance como objetivo a los Estados Unidos, que entonces era su enemigo, podía haberse sacado a Castro del poder pero se optó por cambiarles esa base por otra que Estados Unidos tenía en Ucrania. Negocio entre dos grandes potencias que defendían sus intereses. La contrapartida fue la esclavitud y el hambre para un pueblo durante 52 años. De nuevo la droga del poder prevaleció sobre los valores humanos como la vida, la libertad y la justicia.
Y para terminar, ahora mismo, la ONU se dilató demasiado para ir en la defensa del pueblo libio, que estaba siendo masacrado por un dictador con cara de matón. A eso le llaman “prudencia” pero revela una muy baja valoración de los derechos humanos en este caso del pueblo libio. Se repite el mismo error. El problema es privilegiar los VALORES humanos sobre el negocio y sobre el poderío y no el negocio y el poderío sobre los valores humanos..."
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